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Quiero abrir una discusión sobre la forma en que trabajamos los abogados, y sobre el valor que aportamos a través de la ejecución de nuestras tareas cotidianas.

Me interesa que todos los abogados abordemos el concepto de operaciones legales, o, en otras palabras, la “forma” como los abogados hacemos nuestro trabajo, y que revisemos y discutamos las estrategias para mejorar.

Existen varias metodologías para optimizar procesos y ganar eficiencias, pero particularmente una de ellas, “Lean” (en inglés), ha venido siendo aplicada con mucho éxito a las operaciones legales, y es en ella en la que me quiero concentrar.

Lo primero que me parece importante es darle un nombre en español para no entrar en anglicismos infinitos… Una traducción literal podría ser ‘Metodología para Recostarse Legalmente’ (Legal Lean Methodology), pero realmente no funciona muy bien.

Además de su significado como verbo (recostarse), “Lean” es un adjetivo que significa esbelto, estilizado, ligero, o ágil. Podríamos, entonces, llamarla Metodología para Operaciones Legales Ágiles (MOLA) o Metodología para Servicios Jurídicos Diligentes (MSJD); personalmente me quedo con la primera, ¿qué opinan?

Los abogados podemos seguir trabajando de manera densa, pesada y enredada, o podríamos trabajar de manera ligera, estilizada y dinámica aplicando este tipo de metodologías. Definitivamente, la segunda forma de trabajar es la que más se ajusta al mundo de hoy, un mundo de decisiones rápidas y efectivas que se preocupa por ganar eficiencias permanentemente.

Pero ¿sí será importante que los abogados empecemos a ser más ágiles, dinámicos y diligentes?  ¿Tendría esto un efecto real, generaría valor?

Yo creo que sí, y un artículo publicado en El Tiempo el 24 de mayo sobre competitividad en Colombia me puede dar la razón. Dice el artículo que Colombia ocupa el lugar 58 de 63 países en el escalafón de competitividad del Instituto para el Desarrollo de la Gerencia (IMD), fundado en Suiza. Nuestro bajo nivel de competitividad no debe sorprender a nadie, llevamos años discutiendo cómo mejorar o avanzar en estos índices.

Lo que sí sorprende e interesa es que ocupemos puestos tan disímiles en los diferentes subíndices analizados: Colombia ocupó el puesto 51 en desempeño económico, pero el puesto 58 en eficiencia del gobierno. En compensación de un trabajador del sector manufacturero ocupó el puesto 5, en emprendimiento el puesto 15, en inversión interna directa el puesto 11 y el puesto 10 en costo de vida. Pero en impuestos corporativos el 62…Y EN ASUNTOS DE JUSTICIA EL PUESTO 61.

Con el dolor del alma, creo que estos índices no nos dejan bien parados a los abogados:

58 en eficiencia del Gobierno: la mayoría de los funcionarios públicos son abogados. No pude encontrar una cifra verificable del porcentaje de abogados en el gobierno, pero un buen indicador son las elecciones presidenciales: de los diez principales candidatos a la presidencia / vicepresidencia, cinco eran abogados, dos economistas, uno matemático, una psicóloga y una profesional en finanzas: 50% abogados.

Creo que no me equivoco si digo que el peso específico de los abogados en el gobierno es bastante alto.

  • 61 en asuntos de justicia: 99% abogados.

En conclusión, me parece que es claro que un elemento fundamental para lograr mayores niveles de desarrollo, competitividad y equidad en Colombia es mejorar la forma como trabajamos los abogados, mejorar en eficiencia y agilidad. Es el momento para que los abogados implementemos fórmulas para evolucionar, y la Metodología para Operaciones Legales Ágiles será supremamente útil.

Mauricio Gutiérrez
Mauricio Gutiérrez
Temas: Estructura de Negocios - Fusiones y Adquisiciones - Transporte y Logística - Litigios
Mauricio tiene amplia experiencia en el manejo del componente jurídico de los negocios. Ha participado en procesos de fusiones y adquisiciones en el sector salud, educación, construcción, e infraestructura, y en la estructuración de proyectos de inversión nacional y extranjera en exploración y explotación petrolera, agroindustria, reaseguros, banca de inversión y comercialización de productos, entre otros.
Ha sido apoderado de empresas nacionales y extranjeras en procesos judiciales, arbitrales y administrativos relacionados con franquicia, responsabilidad civil contractual y extracontractual, competencia desleal, y transporte marítimo, aéreo y terrestre.