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Tal fue la magnitud del impacto económico que tuvo el cese de actividades de los trabajadores de Avianca en el país, que el Ministerio del Trabajo tuvo que intervenir para convocar un Tribunal de Arbitramento, cuya decisión fue sujeta a un recurso de anulación por parte de Avianca, y que terminó en que la Corte Suprema de Justicia declarara la huelga como ilegal.

Una vez superado el paro de trabajadores que duró 51 días, Avianca tomó la decisión de iniciar la apertura de los procesos disciplinarios en contra de los trabajadores que participaron en el cese de actividades. Entre ellos se encontraba el capitán Jorge Mario Medina Cadena, vicepresidente de la Asociación Colombiana de Aviadores Civiles ACDAC, y a quien notificaron sobre la decisión de finalización del contrato con justa causa.

Lo anterior no tendría relevancia de no ser por un reciente fallo de tutela emitido por el Juzgado Noveno Administrativo del Circuito Judicial de Bogotá, que dejó sin efectos la decisión tomada por Avianca y le ordenó el reintegro y pago de los salarios dejados de percibir por el trabajador, al considerar que fueron vulnerados los derechos al debido proceso, al trabajo y al mínimo vital.

El Juez argumentó que existió mala fe por parte de la aerolínea al haber manifestado públicamente que estaba dispuesto a no tomar represalias contra los trabajadores siempre que levantaran la huelga, para luego, iniciar los procesos disciplinarios e informar que se realizarían despidos, con lo cual incurrió en prejuzgamientos.

De igual forma, por el hecho de haber pedido públicamente a los trabajadores que acataran la decisión del Tribunal de Arbitramento, y una vez conocieron su decisión (que seguramente no se esperaban al haber sido parcialmente desfavorable), decidieron no cumplirla y presentar el recurso de nulidad ante la Corte Suprema.

Al parecer, en medio del escándalo mediático y bajo el afán de restablecer su normal funcionamiento Avianca hizo públicas algunas manifestaciones que en realidad no planeaba cumplir, creando falsas expectativas en los trabajadores con el agravante de su situación de indefensión frente al empleador.

Sin embargo, más allá de los juicios de valor que se puedan emitir en el caso, es realmente importante que en estos procesos de huelga, desde el inicio de la negociación hasta el levantamiento del paro de actividades, se tenga especial cuidado con las propuestas y manifestaciones realizadas por las partes, ya que se pueden generar expectativas equivocadas y un mal direccionamiento de las acciones.

No basta con aplicar la norma al pie de la letra, es decir que si pasa X entonces se hace Y, es necesario ir más allá para cumplir con aquellos principios como la buena fe, que deben estar presentes en todas las relaciones contractuales.

Ahora nos queda esperar la decisión que tomará el Tribunal Administrativo de Cundinamarca pues de eso dependerá que se genere un precedente que seguramente será utilizado por los demás trabajadores despedidos para reclamar sus derechos.

LO QUE DICE LA LEY

El artículo 83 de la Constitución Política de Colombia se refiere a los postulados de buena fe que deben observar las entidades privadas y públicas.

Karen Palacios
Karen Palacios
Temas: Laboral – Seguridad social - Contractual - Procesal.
Amplios conocimientos y experiencia en el ámbito de las relaciones laborales entre particulares y con el estado.
Ha participado como consultora en procesos de negociación entre sindicatos y empleadores, y como apoderada en procesos judiciales y administrativos relacionados con reconocimiento de derechos laborales, pensionales, responsabilidad laboral, indemnizaciones y cartera.