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Uno de los grandes beneficios que aporta la tecnología blockchain al sector legal es la garantía de autenticidad de la información digital almacenada.

El tiempo del papel de seguridad sellado y almacenado en libros al interior de la notaría de la esquina o del pueblo, pronto va a pasar; la tecnología permitirá, por ejemplo, conocer con total certeza la cadena de propiedad de un inmueble. Que la tierra de un campesino pase a ser “por arte de magia” propiedad de un paramilitar, o del alcalde, no dependerá de la transparencia con la que un notario u otros servidores públicos ejecuten su trabajo.

El inmenso valor que aporta blockchain para un país como el nuestro hace obligatorio que los abogados empecemos a familiarizarnos con ella, y, más temprano que tarde, empecemos a utilizarla.

El blockchain es una tecnología descentralizada en la que las transacciones se registran anónimamente; es como un libro mayor o bitácora en el que se van anotando una serie de bloques de mensajes de datos o de información digital.  El libro en el que se registran las transacciones se mantiene clonado de manera simultánea en una red de computadores o servidores no relacionados llamados “nodos”; como una hoja de cálculo que se duplica miles de veces a través de una red de computadores.

El libro contiene un registro completo y continuo (la “cadena”) de todas las transacciones realizadas agrupadas en bloques: un bloque sólo se agrega a la cadena si todos los nodos, que son miembros de la red Blockchain están de acuerdo con que es válido. Es decir, la autenticidad de un bloque es aprobada por un gran número de nodos de manera simultánea.

Para determinar la validez de un bloque que se quiere unir a la cadena, o en palabras más coloquiales que quiera “montarse al tren”, algunos nodos compiten entre sí resolviendo un algoritmo altamente complejo para verificar si es auténtico. La solución del algoritmo se conoce como la Prueba de Trabajo.

Un bloque generalmente contiene cuatro piezas de información: el ‘hash’ o identificación del bloque anterior, un resumen de la transacción incluida, es decir el mensaje de datos que se quiere almacenar (como por ejemplo una escritura de compraventa firmada digitalmente); una marca de tiempo y la Prueba de Trabajo.

Una vez que se ingresa la información en el blockchain, es extremadamente difícil de alterar: una red blockchain carece de un punto de vulnerabilidad centralizado para que los hackers puedan atacar y cada bloque incluye la identificación del bloque anterior, por lo que cualquier intento de alterar una transacción es fácilmente detectable.

A través de esta tecnología, información sobre transacciones digitales (como un contrato de compraventa de una finca en los Montes de María) puede ser almacenada y rastreada sin la participación de un intermediario como un notario, un alcalde o inclusive una oficina de registro de instrumentos públicos, que siempre tendrán detrás a personas de carne y hueso que pueden ser tentados a alterar la información: como cambiar un simple nombre o número de cédula en la casilla “propietario”.

Mauricio Gutiérrez
Mauricio Gutiérrez
Temas: Estructura de Negocios - Fusiones y Adquisiciones - Transporte y Logística - Litigios
Mauricio tiene amplia experiencia en el manejo del componente jurídico de los negocios. Ha participado en procesos de fusiones y adquisiciones en el sector salud, educación, construcción, e infraestructura, y en la estructuración de proyectos de inversión nacional y extranjera en exploración y explotación petrolera, agroindustria, reaseguros, banca de inversión y comercialización de productos, entre otros.
Ha sido apoderado de empresas nacionales y extranjeras en procesos judiciales, arbitrales y administrativos relacionados con franquicia, responsabilidad civil contractual y extracontractual, competencia desleal, y transporte marítimo, aéreo y terrestre.